Mientras el Gobierno asegura que la recesión ha terminado, las pequeñas y medianas empresas en Argentina enfrentan un panorama sombrío, con miles de cierres y una caída alarmante en las ventas.
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El sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Argentina atraviesa una grave crisis, reflejada en la pérdida de 16.500 pymes hasta la fecha, según datos del Frente Productivo Nacional. Esta alarmante cifra se completa con el cierre de 10.000 kioscos y almacenes, así como la pérdida de 160.000 puestos de trabajo. La combinación de una caída en el consumo interno, el aumento de los costos de servicios y la dificultad para exportar debido a un dólar poco competitivo ha puesto a las pymes al borde de la subsistencia.
El impacto de la recesión sobre las ventas es evidente. Según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas en los comercios pyme cayeron un 13,2%, reflejando una reducción significativa en el consumo de productos básicos. En particular, el consumo de carne vacuna registró una caída histórica del 12,3% en los primeros nueve meses del año, el nivel más bajo en 26 años.
La Confederación Federal Pyme Argentina advierte que los costos de los servicios y los impuestos siguen siendo una carga insostenible para los pequeños empresarios, quienes también deben enfrentar la competencia desleal de las grandes corporaciones. Esta situación genera un círculo vicioso: la falta de ventas lleva al cierre de empresas, lo que agrava la recesión y afecta al empleo.
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En medio de esta crisis, los representantes del sector pyme insisten en la necesidad de una «Ley Pyme» que ofrezca alivio fiscal y mejores condiciones para las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, hasta el momento no ha habido avances significativos en el ámbito legislativo. Guillermo Francos, jefe de Gabinete, ha sido el único interlocutor activo con el sector, comprometiéndose a trabajar en un proyecto de incentivos para las pymes, aunque los empresarios se muestran escépticos respecto a su implementación.
El presidente Javier Milei, por su parte, mantiene un discurso optimista sobre la economía. En su último discurso ante la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), afirmó que «la recesión ha terminado» y que el país está comenzando a crecer, aunque el sector pyme se muestra escéptico ante estas declaraciones. Según el economista Lautaro Moschet, aunque hay signos de estabilización en algunos sectores, la economía sigue mostrando una caída interanual del 3,8% en agosto y una baja del 3,1% en el acumulado del año.
El pesimismo predomina entre los empresarios, como lo revela la Encuesta Radar Pyme, realizada por ENAC, que muestra que el 84,2% de los empresarios considera que la economía sigue en recesión o depresión. La falta de ventas continúa siendo la principal barrera para el crecimiento de las pymes, con un 51% de los empresarios señalando este factor como el principal obstáculo. Aunque algunas empresas han logrado mejorar sus resultados, la situación sigue siendo difícil para la mayoría, con solo el 40,3% de las pymes logrando ganancias en el tercer trimestre del año.
Fuente: Noticias Argentinas
Foto: Archivo


