El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl fue un éxito global, pero detrás de la impactante escenografía surgió una polémica por el salario de los performers que dieron vida al bosque humano del espectáculo.
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El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl no solo batió récords de audiencia a nivel mundial, sino que también dejó detalles que rápidamente se viralizaron en redes sociales. Uno de los más comentados fue el rol de los llamados “árboles humanos”, performers que integraron la escenografía y simularon un bosque gigante durante la presentación del artista puertorriqueño.
Aunque en pantalla la puesta en escena parecía una estructura monumental y de alto costo, con efectos visuales de gran despliegue, se supo que el bosque estaba compuesto por personas caracterizadas con trajes especiales. En las últimas horas se conocieron datos sobre las condiciones laborales de estos artistas, lo que abrió un fuerte debate público.
Según trascendió, los performers cobraron 18,7 dólares por hora y trabajaron un total de 70 horas, que incluyeron ocho días de ensayos intensivos previos al evento. En total, cada participante recibió 1.309 dólares por su intervención en uno de los espectáculos más vistos del año.
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La revelación generó controversia en redes sociales, donde numerosos usuarios cuestionaron si la remuneración fue acorde a la magnitud del evento y a la exposición global que tuvo el show. Otros, en cambio, señalaron que se trata de cifras habituales en este tipo de producciones, donde el impacto mediático no siempre se traduce en mejores salarios para todos los involucrados.
El recital, con una duración de 14 minutos, fue considerado histórico no solo por la actuación de Bad Bunny, sino también por la presencia de figuras invitadas como Lady Gaga y Ricky Martin. Además, personalidades como Pedro Pascal, Cardi B, Karol G y Jessica Alba realizaron cameos que potenciaron el alcance internacional del espectáculo.
Visto por millones de personas en todo el mundo, el show consolidó al “Conejo Malo” como una de las figuras más influyentes de la música actual. Sin embargo, la discusión sobre el pago a los performers puso en foco las condiciones laborales detrás de los grandes eventos y reabrió el debate sobre cómo se distribuyen los recursos en producciones de alcance global.
Fuente: Quepasasalta
Foto: 24 horas


