En la selva tropical de la Amazonía, un dispositivo aparentemente discreto llamado «Curupira» se convierte en un guardián de la naturaleza. Desarrollado por la Universidad del Estado de Amazonas, este dispositivo, que se asemeja a un módem de internet inalámbrica, está equipado con un sensor de Inteligencia Artificial (IA) entrenado para reconocer el sonido de motosierras y maquinaria que pueda causar deforestación.
Mientras las imágenes satelitales detectan áreas ya deforestadas, el sistema de IA de «Curupira» puede alertar cuando el proceso de daño se está iniciando, permitiendo una respuesta inmediata.
Este enfoque complementa la vigilancia basada en imágenes satelitales y ofrece una oportunidad para prevenir la destrucción de la selva. Según los investigadores, la capacidad de estos sensores para transmitir información a larga distancia es muy prometedora.
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El proyecto, bautizado en honor a «Curupira», una figura de la mitología indígena conocida por proteger la naturaleza, ha pasado con éxito por una fase piloto en la región amazónica. Cada dispositivo se comunica con otros a través de una conexión inalámbrica sin necesidad de internet y tiene un alcance de hasta 1 kilómetro.
En un esfuerzo por combatir la deforestación en la Amazonía, se busca obtener financiamiento para fabricar y desplegar cientos de estos sensores en forma de malla a lo largo de la selva. A diferencia de otros sistemas de vigilancia por sensores de audio utilizados en Canadá, Estados Unidos e Indonesia, que requieren costosas conexiones o grandes antenas, el proyecto «Curupira» se desarrolla de manera más económica y eficiente. Cada sensor, con un costo de fabricación de entre $200 y $300, incluye la tecnología necesaria para procesar datos y generar alertas, además de funcionar con bajo consumo de energía y autonomía de hasta un año.
Fuente: TN


