Padres de la Escuela 745 José Fuchs de Comodoro Rivadavia denunciaron una ola de amenazas recibidas por alumnos a través de Instagram, tras un episodio de bullying, incluyendo un posible tiroteo y una bomba molotov. Además, cuestionaron la respuesta brindada por la institución.
“Arrancó un chico, en teoría, a decir que era por un tema que le habían tirado gaseosa. Un bullying, básicamente eso”, relató Mónica una madre. Luego de esa primera amenaza, se sucedieron otras tres, incluyendo una alarmante advertencia sobre una posible bomba molotov.
De acuerdo a lo expresado por la madre, el jueves pasado, algunos padres se reunieron con autoridades escolares, pero se encontraron con una actitud que consideraron minimizadora. “El vicedirector dijo ‘es una broma’, mientras tocaba la guitarra. Mi hijo terminó hablando con el psicólogo porque no quiere volver a clases”, contó la entrevistada visiblemente.
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La escuela emitió un comunicado anunciando la reanudación de clases lo que generó mayor malestar entre las familias. “Nos dijeron que las faltas no corrían, que si no querían venir, no vengan. Esa fue la respuesta del establecimiento”, expresó.
En cuanto a las medidas de seguridad, los padres aseguran que son insuficientes. “Pusieron dos policías afuera, pero no hay detectores de metales ni control real. Si los padres no autorizamos, no pueden revisar a los chicos. Es muy compleja la situación”, manifestaron.
Desde la institución educativa, se solicitó que los padres presenten denuncias formales para que el caso tenga peso judicial. “Nos piden que denunciemos para que esto tome la connotación que tiene que tomar y no se minimice como una burla o un mensaje al pasar”, detalló la madre.
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La madre consideró que el miedo ya está instalado entre los chicos. “Mi hijo me dijo ‘no quiero ir’. Y yo lo decidí: voy a resguardar su integridad física. Si la institución no me garantiza que va a estar bien, no lo mando”, sostuvo con firmeza.
Los padres insisten en que la escuela debe adoptar una postura más firme y preventiva. “Esto ya no es una simple broma. No estamos en los ‘90, donde hacer una amenaza era una travesura. Hoy no sabemos si lo van a cumplir o no”, concluyó la madre.


