El Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina desmanteló una organización criminal integrada por empresarios argentinos dedicada al contrabando de metales ferrosos y cobre hacia Estados Unidos, con operaciones de lavado de activos a gran escala.
La investigación, supervisada por el Ministerio de Seguridad Nacional, surgió como desprendimiento de la “Operación Comando Crypto”, iniciada en 2023. Un imputado colaborador aportó información clave sobre maniobras que utilizaban a Bolivia y Paraguay como países de tránsito, según fuentes judiciales.
Los investigadores detectaron que los pagos por los metales eran realizados mediante criptoactivos, a través de operaciones ilegales con cuentas en China y Hong Kong. Luego, los fondos eran convertidos en efectivo y retirados en Argentina a través de “cuevas” financieras.
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El fiscal federal Fernando Domínguez ordenó al Departamento de Operaciones contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Narcotráfico profundizar las pesquisas, que revelaron una compleja red de empresarios argentinos con dividendos millonarios en criptomonedas.
“La estructura tenía alcance internacional y un nivel de sofisticación poco habitual”, explicó una fuente de la investigación. “Los flujos financieros se movían en el mercado cripto para intentar borrar rastros de origen ilícito”.
Con la evidencia reunida, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado dispuso más de 20 allanamientos en Buenos Aires, Neuquén y otras localidades. Los procedimientos culminaron con la detención de nueve personas —siete hombres y dos mujeres—, entre ellas una ciudadana china acusada de violar el Régimen Penal Cambiario.
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Durante los operativos, la PFA incautó más de 4,4 millones de dólares, 473 millones de pesos, 124 mil euros, 76 mil reales y 44 mil USDT. Además, se secuestraron armas, vehículos de alta gama, computadoras, dispositivos electrónicos y una billetera física tipo Bitcoin.
“Estamos ante una organización que combinaba contrabando, criptomonedas y lavado de activos con una logística muy aceitada”, afirmaron desde la fuerza federal. Las maniobras incluyeron más de 425 operaciones cripto por un monto superior a 21 millones de USDT.
Los detenidos quedaron a disposición del Juzgado Federal N°1 de San Isidro, acusados de contrabando y lavado de activos. Las autoridades destacaron que el operativo “representa un paso clave en la lucha contra las redes financieras ilegales con ramificaciones internacionales”.













