Investigadores daneses identificaron el papel crucial de la norepinefrina en la limpieza cerebral nocturna, un proceso vital para prevenir enfermedades neurodegenerativas.
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Un equipo de científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore y la Universidad del Sur de Florida ha descubierto que la norepinefrina, una molécula también conocida como noradrenalina, impulsa el sistema de limpieza nocturna del cerebro durante el sueño profundo. Los hallazgos, publicados en la revista Cell, arrojan luz sobre el papel clave de este proceso en la salud cerebral y el impacto negativo de los somníferos en su funcionamiento.
Mientras dormimos, el cerebro elimina residuos acumulados a través del sistema glinfático, un mecanismo que se activa exclusivamente durante el sueño profundo. Según el estudio, cada 50 segundos el tronco encefálico emite pulsaciones de norepinefrina que contraen los vasos sanguíneos y generan un flujo rítmico del líquido cefalorraquídeo, encargado de eliminar toxinas como la beta amiloide, cuya acumulación puede desencadenar enfermedades como el Alzheimer.
Los investigadores advirtieron que medicamentos como el zolpidem, utilizados como somníferos, suprimen las oscilaciones de norepinefrina necesarias para la limpieza del cerebro. Aunque estos fármacos ayudan a conciliar el sueño, no permiten alcanzar el mismo efecto restaurador del sueño profundo natural. «Es importante que las personas que dependen de somníferos sepan que podrían no estar obteniendo todos los beneficios de un sueño saludable», explicaron los autores del estudio.
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El estudio también destaca que el bombeo rítmico de los vasos sanguíneos, impulsado por la norepinefrina, es crucial para este proceso. Según los científicos, el descubrimiento abre la puerta al desarrollo de fármacos o técnicas que potencien estas oscilaciones y mejoren la limpieza cerebral. Además, recalcan que prácticas como el ejercicio regular pueden aumentar de forma natural esta función en humanos.
Aunque los resultados se basaron en estudios en ratones, los investigadores creen que pueden ser aplicables a humanos. Este avance podría revolucionar la forma en que se abordan las enfermedades neurodegenerativas, permitiendo la detección temprana de problemas en el sistema glinfático y el desarrollo de nuevas terapias para optimizar la salud cerebral.
Fuente: Rosario 3
Foto: Archivo


