Un estudio reveló que estos grandes mamíferos habitaron el valle del Alto Rin entre hace 47.000 y 31.000 años, coexistiendo con mamuts y rinocerontes lanudos durante el Pleistoceno.
MIRÁ TAMBIÉN | En qué consiste la nueva función “Modo IA” que lanzó Google
Un hallazgo sorprendente desafía lo que se creía sobre la distribución de los hipopótamos en la prehistoria europea. Un equipo de científicos de la Universidad de Potsdam, en Alemania, encontró restos fósiles de hipopótamos comunes (Hippopotamus amphibius) en el valle del Alto Rin, lo que demuestra que estos animales sobrevivieron en Europa central durante el Pleistoceno tardío, incluso en pleno periodo glaciar.
Los análisis de radiocarbono y ADN antiguo permitieron datar los fósiles entre 47.000 y 31.000 años antes del presente, una época en la que se creía que los hipopótamos ya se habían extinguido en la región. Estos resultados, publicados en la revista Current Biology, indican que pequeñas poblaciones lograron persistir en microclimas locales más templados del suroeste alemán.
“El estudio demuestra que los hipopótamos no desaparecieron de Europa central al final del último interglacial, como se asumía hasta ahora”, explicó el doctor Patrick Arnold, autor principal del trabajo e investigador del Instituto de Bioquímica y Biología de Potsdam.
MIRÁ TAMBIÉN | Descubren cómo la piel de peces se conservó 52 millones de años
Los científicos analizaron 19 restos fósiles procedentes de yacimientos de grava en Eich, Gimbsheim y Bobenheim-Roxheim, conservados en el Reiss-Engelhorn-Museen Mannheim. Los resultados genéticos confirmaron que los hipopótamos europeos eran idénticos a los africanos actuales, sin formar linajes diferenciados.
La investigación también reveló una baja diversidad genética, lo que sugiere que se trataba de un grupo pequeño y aislado que encontró un refugio climático en el Alto Rin, mientras coexistía con especies adaptadas al frío, como mamuts y rinocerontes lanudos.
El hallazgo redefine la comprensión del clima europeo durante la Edad de Hielo y muestra que el continente albergó una mayor diversidad ecológica de la que se creía.
Fuente y foto: Infobae


