Un análisis detallado del monumento Arslan Kaya, en Turquía, permitió descifrar el nombre de Materan, una deidad venerada por los antiguos frigios y que inspiró a culturas griega y romana.
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En las tierras que alguna vez ocuparon los antiguos frigios, un hallazgo arqueológico ha vuelto a poner en el centro del debate a la misteriosa figura de Materan, conocida como la «Madre de los Dioses». Este descubrimiento fue posible gracias al trabajo de Mark Munn, profesor de la Universidad Estatal de Pensilvania, quien descifró la inscripción del monumento Arslan Kaya («roca del león»), una pieza decorada con leones y esfinges que data del siglo VI a.C.
La inscripción reveló el nombre de Materan, una deidad central en la cultura frigia que trascendió fronteras. Conocida como Magna Mater por los romanos y Madre de los Dioses por los griegos, esta figura estuvo asociada con la fertilidad y el poder maternal en el mundo antiguo. Según Munn, las condiciones de iluminación de una mañana de abril de 2024 fueron clave para distinguir los detalles ocultos durante siglos en la piedra erosionada.
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El descubrimiento, sin embargo, no está exento de controversia. Aunque Munn asegura que su análisis confirmó la interpretación original del siglo XIX, el especialista Rostyslav Oreshko, de la Escuela Práctica de Estudios Avanzados de Francia, considera que no presenta novedades significativas. Según Oreshko, el hallazgo reafirma lecturas previas más que aportar un giro revolucionario al conocimiento sobre esta inscripción.
La datación del monumento sugiere que fue construido durante el control del reino de Lidia, un período marcado por influencias culturales diversas. La imagen de Materan tallada en la piedra confirma su relevancia en las prácticas religiosas frigias, destacando la conexión entre las imágenes simbólicas y la veneración de esta diosa madre.
A pesar de las críticas, el trabajo de Munn subraya la importancia de la tecnología y las condiciones ambientales en la arqueología moderna. La inscripción del Arslan Kaya no solo abre una ventana al pasado frigio, sino que también reaviva las discusiones sobre la influencia de esta civilización en culturas posteriores.
Fuente y foto: Diario Uno


