En medio de una sesión clave, se cerró una nueva paritaria que eleva las dietas de los senadores nacionales por encima de los $10,2 millones, generando fuertes críticas políticas y divisiones internas en los bloques.
MIRÁ TAMBIÉN | Violento ataque contra Eduardo Feinmann en la puerta de Radio Mitre
En plena tensión legislativa, el Senado de la Nación aprobó una nueva paritaria que tendrá un fuerte impacto en los bolsillos de sus integrantes. A partir de noviembre, los senadores nacionales percibirán más de $10,2 millones en bruto, de acuerdo con las estimaciones realizadas en base al reciente acuerdo firmado entre las autoridades de la Cámara alta y los gremios del Congreso.
El esquema salarial que disparó la polémica se originó en abril de 2024, cuando oficialismo y oposición consensuaron un sistema que estableció que las dietas se calcularan sobre la base de 2.500 módulos, más 1.000 adicionales en concepto de gastos de representación y 500 más por desarraigo. Con ello, se llegó a un total de 4.000 módulos. El último incremento fijó el valor del módulo en $2.554, lo que eleva la cifra final a los más de $10,2 millones brutos.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, titular del Senado, quedó nuevamente en el centro de la controversia. Luego de congelar las dietas en dos oportunidades durante 2024, firmó en junio pasado una resolución que liberó a la Presidencia de la responsabilidad sobre los aumentos, dejando la decisión en manos de los bloques. En ese contexto, algunos legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y espacios provinciales rechazaron la suba, mientras que la mayoría del kirchnerismo la mantuvo, a excepción de Alicia Kirchner —quien optó por conservar su jubilación— y el riojano Fernando Rejal.
MIRÁ TAMBIÉN | La pista hallada en Misiones que complica al laboratorio HLB Pharma
El aumento se da en paralelo a la mejora salarial de los empleados del Congreso, quienes recibirán subas escalonadas del 1,2% y 1,3% entre junio y noviembre, además de bonos remunerativos de $20.000 y $25.000. El líder del gremio APL, Norberto Di Próspero, recientemente reelecto, mantiene un vínculo fluido con Villarruel y con el presidente de Diputados, Martín Menem, pese a las quejas recurrentes por el atraso salarial.
La polémica en torno a los sueldos legislativos, que en diciembre superarán los $10 millones brutos, vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los privilegios de la clase política en medio de una crisis económica que golpea a gran parte de la población argentina.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


