El Día Mundial del Cáncer de Pulmón vuelve a poner en foco una problemática que se mantiene como una de las principales causas de muerte en el país y en el mundo. Según datos de la OMS, esta enfermedad provoca entre 1,8 y 2,2 millones de muertes anuales, cifra que representa el 20% de todos los fallecimientos por cáncer. En la Argentina, lidera la mortalidad oncológica con cerca de 12.000 nuevos casos y unas 10.000 muertes cada año.
Proyecciones de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer indican que la incidencia crecería casi un 80% hacia 2050 si no se refuerzan las políticas de prevención y diagnóstico temprano. Aunque el tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo —asociado al 80% de los casos— especialistas remarcan que la enfermedad también afecta a personas no fumadoras expuestas a radón, asbesto, gases diésel, contaminación ambiental o factores genéticos.
MIRÁ TAMBIÉN | China Suárez reveló cómo nació su romance con Icardi
La detección temprana es uno de los mayores desafíos. En etapas iniciales, el cáncer de pulmón suele no presentar síntomas, lo que retrasa el diagnóstico. Señales como tos persistente, dificultad para respirar, sangre en la flema o pérdida de peso injustificada deben motivar una consulta médica. Para poblaciones de riesgo, el tamizaje con tomografía computada de baja dosis se muestra como una herramienta que puede reducir la mortalidad hasta un 20%.
El impacto de la enfermedad no es solo sanitario: también golpea la economía de los pacientes y sus familias. Un estudio del IECS señaló que casi la mitad de las personas diagnosticadas redujo sus ingresos, un 16% perdió su empleo y más de dos tercios enfrentó gastos que excedieron su capacidad económica, lo que revela la necesidad de políticas de apoyo integral.
MIRÁ TAMBIÉN | Ford se despide de un ícono que marcó a generaciones
En este contexto, los especialistas coinciden en que ampliar el acceso al tamizaje, fortalecer las estrategias para dejar de fumar y reducir la exposición a factores ambientales son medidas esenciales. La combinación entre prevención, diagnóstico temprano y acompañamiento social podría evitar miles de muertes y mitigar el impacto económico y emocional de una enfermedad que continúa en aumento.
Fuente: Noticias Argentinas.


