Diane Keaton, icónica actriz de Hollywood y ganadora del Oscar por Annie Hall, falleció a los 79 años en California. La noticia conmocionó a la industria cinematográfica y a sus seguidores, quienes celebran su legado artístico y personal.
Más allá de su carrera en cine, Keaton desarrolló un exitoso negocio inmobiliario en Los Ángeles, especializado en propiedades de lujo. Compraba mansiones abandonadas, las remodelaba con un estilo vintage y moderno, y luego las revendía, incrementando su valor y dejando un sello único en cada propiedad.
MIRÁ TAMBIÉN | Día del Psicólogo: escucha, acompañamiento y transformación
Entre sus transacciones más destacadas se encuentran ventas a celebridades como Madonna, que pagó 6,5 millones de dólares por una mansión remodelada por Keaton, y el productor Ryan Murphy, quien adquirió otra propiedad en 2010 por 10 millones de dólares. Sus obras de remodelación aparecieron en revistas especializadas como Architectural Digest y Elle Decor.
La mansión donde vivió hasta su muerte, ubicada en Brentwood, fue comprada en 2009 por 4,7 millones de dólares y tras múltiples reformas alcanza un valor estimado de casi 28,9 millones. Otras propiedades remodeladas por Keaton se vendieron por cifras que oscilan entre 7,5 y 16,5 millones de dólares, consolidando su reputación como inversora de lujo.
MIRÁ TAMBIÉN | Simone Biles deslumbró en Mendoza con vinos y cultura
Gracias a estas inversiones, Diane Keaton dejó una herencia superior a los 100 millones de dólares a sus hijos Dexter y Duke. Además, su pasión por el diseño la llevó a publicar en 2017 el libro La casa que construyó Pinterest, donde plasmó su visión estética y consejos de remodelación para los amantes de la arquitectura y el interiorismo.
Fuente: TN


