El Gobierno nacional dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles que comenzará a regir desde mayo, con un impacto moderado en los surtidores. La medida fue oficializada mediante el Decreto 302/2026 y forma parte de una estrategia para dosificar los aumentos.
La suba será de aproximadamente 0,5% y responde a la actualización de los tributos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. El resto del ajuste pendiente fue postergado para junio con el objetivo de amortiguar el impacto en los precios.
En el caso de la nafta, el incremento impositivo suma alrededor de $10,398 por litro en el impuesto a los combustibles líquidos y $0,637 en el tributo al dióxido de carbono. Para el gasoil, los aumentos también varían según el tipo de gravamen y la región.
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La medida alcanza a todo el país, aunque contempla tratamientos diferenciales para regiones como la Patagonia, incluyendo provincias como Chubut, donde el esquema impositivo presenta particularidades.
Desde el Ejecutivo, encabezado por Javier Milei, argumentaron que la decisión busca sostener un sendero fiscal sin generar un salto brusco en los precios al consumidor.
El esquema de aumentos escalonados se da en un contexto de presión sobre los costos energéticos y busca evitar un impacto directo en la inflación, que viene mostrando una tendencia al alza en los últimos meses.
Fuente: Noticias Argentinas.


