En Argentina, la donación de orina de mujeres menopáusicas y embarazadas permite obtener hormonas clave para tratamientos de fertilidad. Esta práctica, iniciada hace casi tres décadas en San Martín, Buenos Aires, cuenta hoy con más de 400.000 donantes activas en 18 provincias.
Las donantes entregan bidones de orina que luego se transportan al laboratorio. Allí se separa el agua y se purifican las hormonas, como la gonadotropina menopáusica humana (hMG) y la gonadotropina coriónica humana (hCG), esenciales para estimular la ovulación y acompañar la fertilización asistida. Todo el proceso puede tardar entre seis y ocho meses, y se necesitan grandes volúmenes de orina para producir cada pastilla.
El Laboratorio Biomás, parte de Ferring Pharmaceuticals, aclara que estas sustancias no se usan en anticonceptivos ni cosméticos, sino exclusivamente en medicamentos para infertilidad. La participación es voluntaria y no incluye remuneración económica, aunque se entrega un presente simbólico a modo de agradecimiento.
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Para ser donante, se evalúa la salud general de la mujer y se realiza una entrevista médica. Los requisitos varían según la etapa:
Mujeres menopáusicas: 48 años o más, al menos 12 meses desde la última menstruación y buena salud general.
Mujeres embarazadas: primeros tres meses de gestación y buena salud general.
Donar orina no solo transforma un recurso natural en esperanza, sino que también multiplica las posibilidades de que más personas cumplan el sueño de ser padres.
Fuente: TN.


