Los hechos ocurrieron en distintos sectores de la periferia de la ciudad. Dos en la zona oeste y el tercero al noreste. En uno de los casos, a una enfermera la atacaron dos ladrones y forcejeando con ella le sacaron la cartera en la que tenía pertenencias, dinero y documentación. Algo parecido le sucedió a otra mujer que esperaba el colectivo cuando un asaltante le arrebato el celular.
El robo domiciliario, en tanto, fue en el barrio Presidente Perón, en donde a un empleado de la construcción le llevaron un costoso compresor de aire de 50 litros que no funcionaba bien pero que de igual manera aparentemente lo utilizaba en tareas domésticas.
El hecho ocurrió en la calle Fuerte San José al 700 en los sesenta minutos que el dueño se ausentó del lugar. Fue a plena luz del día.
Con respecto al asalto callejero que sufrió la enfermera, se conoció que ocurrió cuando la víctima caminaba –presuntamente– en dirección a su domicilio por las inmediaciones de las calles Piedrabuena y Río Negro. Allí fue sorprendida por los maleantes con los que ella forcejeó para que no le llevaran la cartera, aunque pese a su resistencia igual se la robaron.
En el bolso la mujer andaba trayendo el celular, una Tablet, un par de auriculares inalámbricos y aparentemente documentación y dinero.
En cuanto al otro hecho, al de la mujer a la que le sustrajeron un teléfono “Motorola G20” mientras esperaba el colectivo, sucedió también a plena luz del día en la zona del parque industrial de la ciudad, en las inmediaciones de la embotelladora de gaseosas, según explicitó la víctima y quien cometió el atraco fue un individuo que huyó en dirección al barrio Juan Moreira.


