Este lunes comenzó el paro nacional docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), con impacto en los niveles inicial, primario y secundario de todo el país. La huelga, prevista en principio por 24 horas, coincide con el regreso a clases en varias provincias tras el receso invernal.
La protesta reclama la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), una recomposición salarial, mayor presupuesto para escuelas y comedores, y el tratamiento de una nueva Ley de Financiamiento Educativo. Además, los gremios rechazaron posibles reformas previsionales y el proyecto de Ley de Libertad Educativa.
La medida alcanza a docentes y auxiliares nucleados en CTERA y sindicatos provinciales como SUTEBA, FEB, UDOCBA y AMET, además de gremios universitarios como CONADU Histórica. También algunos establecimientos privados podrían verse afectados, según la adhesión de cada institución y de sindicatos como SADOP.
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En la provincia de Buenos Aires, sectores gremiales disidentes como la Multicolor de SUTEBA impulsan una protesta de 48 horas, por lo que en algunos establecimientos el cese de actividades podría extenderse también al martes 4 de agosto.
Desde el Ministerio de Capital Humano, el Gobierno nacional ratificó que controlará el cumplimiento de la prestación mínima del servicio educativo y sostuvo que deberá garantizarse al menos el 75% de la actividad habitual durante la jornada de protesta.
Por su parte, los gremios docentes cuestionaron esa postura al considerar que vulnera el derecho constitucional de huelga y responsabilizaron al Gobierno por el deterioro del financiamiento educativo, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la reducción de recursos destinados a infraestructura y programas escolares.
Fuente: Noticias Argentinas.


