Un nuevo enfrentamiento entre bandas criminales en la cárcel de Esmeraldas elevó a 30 los muertos en tres días, en medio de una crisis de seguridad sin precedentes.
MIRÁ TAMBIÉN | OTAN alerta por los drones avistados sobre los aeropuertos en Dinamarca
Ecuador volvió a registrar violencia extrema en sus cárceles este jueves 25 de septiembre, cuando un enfrentamiento entre presos en la penitenciaría de Esmeraldas dejó al menos 17 muertos, según informó el Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI).
El centro penitenciario, con capacidad para 1.100 internos, albergaba en 2022 a más de 1.400, evidenciando problemas crónicos de hacinamiento.
Imágenes difundidas en redes sociales y verificadas por AFP mostraron cuerpos desmembrados y con heridas de arma blanca, similares a las escenas de masacres previas en el país.
MIRÁ TAMBIÉN | Milo Veloso, el pequeño crack de Trelew que fue fichado por Boca
El SNAI detalló que en los últimos tres días se han registrado 30 fallecimientos en enfrentamientos similares, incluido un guardia penitenciario. “Vivimos una crisis sin precedentes que exige acciones urgentes”, señaló un portavoz del organismo.
Las cárceles ecuatorianas funcionan como centros de poder para organizaciones criminales enfrentadas por el control territorial, un fenómeno que ya dejó unos 500 muertos desde 2021.
El lunes pasado, un ataque en la penitenciaría de Machala dejó 13 presos y un guardia muertos, además de 14 heridos. “Esto no es un problema aislado, es una guerra declarada por el narcotráfico”, declaró un vocero del Ministerio de Justicia.
MIRÁ TAMBIÉN | Rusia anuncia el control de más de 200 localidades ucranianas
El incremento de homicidios en Ecuador supera el 600% en seis años, impulsado por el tránsito de cocaína proveniente de Colombia y Perú. Un 70% de la droga dirigida a Estados Unidos pasa por el país andino, según cifras oficiales.
Desde 2024, las cárceles están bajo control militar, en el marco de un “conflicto armado interno” declarado por el presidente Daniel Noboa contra bandas narcotraficantes.
Las masacres ocurren mientras las fuerzas del orden concentran recursos en controlar la seguridad nacional, afectada por el paro general por el alza del precio del diésel.
Fuente y foto: DW


