El gobierno de Estados Unidos expresó este miércoles su apoyo al ambicioso plan de Taiwán para aumentar significativamente su presupuesto de defensa durante los próximos siete años. La propuesta, impulsada por la administración del presidente William Lai Ching-te, prevé una inversión adicional de USD 40.000 millones entre 2026 y 2033 para reforzar la capacidad militar de la isla.
El respaldo fue confirmado por Raymond Greene, embajador de facto estadounidense en Taipéi, quien celebró públicamente la iniciativa a través de sus redes sociales. Según el diplomático, el nuevo presupuesto especial de defensa impulsado por el gobierno taiwanés es «una señal clara» del compromiso de la isla con su seguridad y con la estabilidad regional en el Indo-Pacífico.
MIRÁ TAMBIÉN | Yakarta prohíbe la venta y el consumo de carne de perro y gato
El anuncio del presidente Lai se realizó en la Oficina Presidencial de Taipéi, donde detalló un paquete de medidas orientadas a modernizar el sistema militar, entre ellas la adquisición de misiles de largo alcance. Para el mandatario, fortalecer las capacidades defensivas es clave para garantizar la protección del «Taiwán democrático» ante la presión ejercida por China, que considera a la isla parte de su territorio.
La iniciativa se suma a otras acciones de modernización que Taiwán viene implementando en los últimos años, incluida la incorporación de tanques M1A2T Abrams y mejoras en su estructura naval y aérea. El gobierno sostiene que una fuerza equipada, entrenada y con mayor autonomía estratégica permitirá enfrentar posibles agresiones sin depender exclusivamente de aliados internacionales.
MIRÁ TAMBIÉN | Rescatan a un adolescente colgado nueve horas de una grúa en Jerusalén
Para Washington, el incremento del gasto militar taiwanés es un componente esencial para mantener el equilibrio de poder en la región. Estados Unidos no reconoce formalmente a Taiwán como un Estado independiente, pero es su principal proveedor de armas y uno de los actores diplomáticos más influyentes en su defensa frente a las crecientes tensiones con Beijing.


