El gobierno de Estados Unidos criticó este domingo la “naturaleza vil del régimen criminal” de Nicolás Maduro tras la muerte del exgobernador de Nueva Esparta, Alfredo Díaz, considerado preso político por la oposición venezolana. La declaración, difundida por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, condena las condiciones de detención del opositor y subraya la tensión política en el país.
Caracas confirmó la muerte de Díaz, de 56 años, señalando que falleció a causa de un infarto. Según el Ministerio para el Servicio Penitenciario, Díaz presentó síntomas compatibles con un infarto la mañana del sábado 6 de diciembre de 2025, fue trasladado al Hospital Clínico Universitario, donde falleció minutos después pese a los intentos de estabilización.
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Líderes opositores como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia denunciaron que la muerte de Díaz es parte de un patrón sostenido de represión estatal, señalando que ya son siete los dirigentes que han muerto en prisión bajo condiciones que incluyen negación de atención médica, aislamiento y torturas. El comunicado advierte que estas prácticas constituyen tratos crueles, inhumanos y degradantes.
Díaz, integrante del partido opositor Acción Democrática, también fue concejal y alcalde. Fue detenido en noviembre de 2024 en el contexto de la crisis política posterior a las presidenciales, cuya coalición opositora consideró fraudulentos los resultados que otorgaron la reelección a Maduro. Antes de su detención, Díaz había cuestionado la falta de publicación de resultados desglosados y denunció la crisis eléctrica en Nueva Esparta.
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La muerte de Alfredo Díaz genera nuevos cuestionamientos internacionales sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, mientras crece la presión de la comunidad internacional para que el régimen de Maduro garantice la vida y la seguridad de los opositores detenidos. La situación mantiene alta la tensión entre Caracas y Washington en un contexto de fuerte vigilancia sobre el manejo de presos políticos.
Fuente: DW.


