El modelo Claude habría sido clave para identificar objetivos y eliminar al ayatolá Jamenei, pese al creciente conflicto entre el Pentágono y la empresa tecnológica.
El reciente bombardeo masivo contra Irán, que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ha puesto bajo la lupa el rol de la inteligencia artificial en la guerra moderna. Según informes de The Wall Street Journal, el Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) utilizó herramientas de Anthropic para analizar inteligencia, identificar objetivos estratégicos y simular búnkeres fortificados antes del ataque en Teherán.
Paradójicamente, el uso de esta tecnología ocurrió apenas horas después de que Donald Trump anunciara el fin de la relación con Anthropic. La Casa Blanca otorgó al Pentágono un plazo de seis meses para eliminar estos sistemas tras meses de tensiones con el director de la firma, Dario Amodei, quien se niega a permitir que su IA sea utilizada en vigilancia masiva o sistemas de armas autónomas.
La integración de Claude en misiones críticas no es nueva; ya se habría utilizado en la operación para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela a través de un acuerdo con Palantir. Esta capacidad de procesar radares de apertura sintética y sensores sísmicos permite a los algoritmos detectar búnkeres subterráneos donde se ocultaban los líderes iraníes, superando las limitaciones de las cámaras tradicionales.
Ante la decisión de Trump de clasificar a Anthropic como «riesgo para la cadena de suministro», la empresa ha anunciado que emprenderá acciones legales. Mientras tanto, competidoras como OpenAI y xAI han sellado acuerdos con Defensa, aunque analistas advierten que sustituir la precisión de Claude en el campo de batalla podría demorar varios meses.
Con información de Euronews.


