Estados Unidos decomisó más de 34 toneladas de cocaína en el Pacífico Oriental durante los últimos dos meses, en el marco de la Operación Pacific Viper, un despliegue conjunto de la Guardia Costera y la Marina. La ofensiva busca bloquear rutas marítimas utilizadas por cárteles sudamericanos para trasladar estupefacientes hacia Norteamérica.
Desde el 8 de agosto, la Guardia Costera llevó a cabo 20 interdicciones, con un promedio diario de decomiso superior a 820 kilos, y detuvo a 59 presuntos narcotraficantes. La operación combina patrulleras, aeronaves y equipos tácticos para interceptar embarcaciones sospechosas, incluyendo lanchas rápidas y navíos de bajo perfil.
MIRÁ TAMBIÉN | Trump busca un acuerdo sobre TikTok en una llamada con Xi Jinping
El Vicealmirante Jeffrey Novak destacó que “más de 75.000 libras de cocaína incautadas subrayan nuestro compromiso con el desmantelamiento de organizaciones criminales transnacionales involucradas en el narcotráfico”. Entre las acciones recientes se incluye la confiscación de 2.500 kilos de cocaína a bordo de un barco al noreste de las Islas Galápagos, mostrando el alcance geográfico del operativo.
La operación se ejecuta con colaboración internacional, involucrando al Comando Sur y a la Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta Sur en Florida. La detección y persecución de embarcaciones se realiza mediante sistemas de monitoreo y vigilancia, mientras que la interdicción y detención de los implicados queda bajo autoridad judicial.
MIRÁ TAMBIÉN | Ataque con drones en Sudán dejó 43 muertos en una mezquita
Según el Departamento de Seguridad Nacional, la Operación Pacific Viper continuará de manera sostenida, con mayor despliegue de medios tácticos y cooperación internacional. El objetivo es neutralizar nuevas rutas de tráfico y mantener la presión sobre los cárteles que operan en el corredor marítimo entre América del Sur y Norteamérica.
Fuente: Infobae.


