El buque, con bandera panameña y vinculado a una empresa china, fue detenido en aguas internacionales frente a Venezuela; es la segunda incautación en una semana bajo la política de endurecimiento impulsada por Donald Trump.
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Estados Unidos interceptó este sábado un petrolero con bandera de Panamá en aguas internacionales del mar Caribe, frente a las costas de Venezuela, en el marco de un refuerzo de los controles sobre el comercio de crudo del país sudamericano. Se trata de la segunda embarcación detenida en la región en menos de una semana, en una señal clara de la intensificación de la presión de Washington sobre el gobierno venezolano.
Según informaron medios estadounidenses, el buque interceptado se denomina Centuries y, de acuerdo con fuentes citadas por The New York Times, no figura en la lista oficial de petroleros sancionados por Estados Unidos. Sin embargo, el barco estaría vinculado a una empresa petrolera con sede en China y transportaría crudo venezolano con destino a refinerías del gigante asiático.
La operación contó con el apoyo del ejército estadounidense, que desplegó helicópteros para trasladar personal de la Guardia Costera hasta la embarcación, según precisó la cadena NBC News. Hasta el momento, el presidente Donald Trump no realizó declaraciones públicas sobre este nuevo operativo, aunque la acción se inscribe en una serie de medidas recientes orientadas a endurecer el cerco energético sobre Venezuela.
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La semana pasada, el Gobierno estadounidense ya había incautado el buque Skipper, también en el Caribe, y confiscado la carga de petróleo que transportaba. Estas acciones se producen luego de que Trump ordenara un bloqueo total a la entrada y salida de buques petroleros sancionados por Washington, reforzando el control naval en la región.
En ese contexto, el mandatario republicano sostuvo días atrás que Venezuela “quitó ilegalmente” los derechos petroleros a empresas estadounidenses. “Nos quitaron todos nuestros derechos energéticos y todo nuestro petróleo no hace tanto. Lo queremos de vuelta”, afirmó ante la prensa, dejando en claro que el control sobre el flujo de crudo es un eje central de su política hacia Caracas.
La interceptación del Centuries vuelve a poner el foco en el comercio petrolero venezolano y en el rol de terceros países, como China, en la exportación de crudo, en un escenario marcado por sanciones, tensiones diplomáticas y una creciente militarización del control marítimo en el Caribe.
Fuente: EFE
Foto: Archivo


