J.D., el adolescente de 15 años que recibió un disparo en la cabeza mientras jugaba con una escopeta junto a un amigo, está por recibir el alta médica en el Hospital Zonal «Padre Pedro Tardivo». El hecho ocurrió el 7 de octubre en Caleta Olivia, cuando el arma se disparó accidentalmente. El menor sufrió heridas graves y pasó varios días en terapia intensiva, pero su recuperación fue sorprendente.
El director del hospital, Diego Lourenco, describió la evolución del joven como «milagrosa». Aunque perdió un ojo debido al impacto, los médicos lograron salvar su vida tras una intervención compleja que involucró a especialistas de diversas áreas. El adolescente ahora tiene una segunda oportunidad, con solo unos días más de tratamiento antibiótico antes de ser dado de alta.
El accidente ocurrió cuando J.D. y su amigo L.C., de la misma edad, manipulaban la escopeta sin saber que estaba cargada. El disparo impactó en la cabeza del joven mientras él estaba apoyado en la ventana. La propietaria de la casa, al escuchar el disparo, acudió y trató de detener la hemorragia hasta la llegada de la policía.


