Un estudio sobre el nuevo Trionda reveló que su diseño de cuatro paneles modifica la aerodinámica y podría influir en tiros libres, saques de esquina y pelotazos largos durante la Copa del Mundo.
El balón oficial del Mundial 2026, denominado Trionda, ya comenzó a generar debate antes del inicio del torneo. Una investigación reciente señaló que su novedoso diseño de solo cuatro paneles altera el comportamiento aerodinámico de la pelota y podría impactar directamente en el desarrollo de los partidos.
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La pelota fue presentada por Adidas en octubre de 2025 y se convirtió en la primera utilizada en una Copa del Mundo masculina con una estructura de cuatro paneles unidos térmicamente. Según los especialistas, esta configuración genera una superficie más lisa que modifica la forma en que el aire circula alrededor del balón.
El estudio fue realizado por investigadores encabezados por John Eric Goff, profesor visitante de Física en la Universidad de Puget Sound. Los científicos sometieron al Trionda a pruebas en túneles de viento para analizar cómo cambia la resistencia del aire y la estabilidad del vuelo en distintas velocidades.
Los resultados mostraron que el balón tendría un comportamiento más estable en jugadas de corta distancia, como tiros libres y córners. A diferencia de la recordada Jabulani del Mundial 2010, el Trionda presentaría menos movimientos impredecibles gracias a las costuras profundas y a la superficie texturizada incorporada por Adidas.
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Sin embargo, el estudio también detectó una posible desventaja. En disparos largos y potentes, como saques de arco o cambios de frente, la pelota podría perder alcance y caer antes de lo esperado. Según los investigadores, la diferencia no sería enorme, aunque sí perceptible para los futbolistas profesionales.
Otro de los aspectos analizados fue la nueva disposición del chip utilizado para el sistema de videoarbitraje y fuera de juego semiautomático. A diferencia de modelos anteriores, el sensor ahora se encuentra integrado en uno de los paneles y compensado con contrapesos internos para mantener el equilibrio del balón.
Los autores aclararon que factores como la humedad, la temperatura, la altitud y el efecto aplicado por los jugadores también influyen en la trayectoria. Aun así, sostienen que el estudio permite comprender mejor cómo la física puede convertirse en un elemento decisivo dentro del juego durante el Mundial 2026.
Con información de WIRED.


