A pesar del crecimiento de las tomas en facultades de todo el país, el Gobierno elige no intervenir directamente en el conflicto, delegando el control a las provincias y fuerzas de seguridad locales.
Las tomas en universidades argentinas han aumentado considerablemente desde la semana pasada, tras el veto a la ley de financiamiento. Aunque el presidente Javier Milei ha expresado su apoyo a medidas punitivas, en la práctica, la administración se muestra renuente a tomar acciones concretas. Funcionarios del círculo cercano al Presidente han minimizado la importancia del conflicto, argumentando que “que protesten todo lo que quieran, no es un tema”.
MIRÁ TAMBIÉN | Intimaron a empresas por incumplir con los cupos para discapacitados
La situación se ha agravado, afectando a ocho facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y más de 40 instituciones en diversas provincias. En la UBA, se han registrado momentos de tensión, especialmente en la facultad de Psicología. Asimismo, la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de La Plata ha sido tomada, y en la Universidad de Quilmes han ocurrido incidentes significativos. Mientras tanto, docentes del Colegio Nacional Buenos Aires están llevando a cabo un paro de 96 horas y planean manifestaciones en la Plaza de Mayo y el Palacio Pizzurno.
A pesar del conflicto, el Presidente no abordó la situación en su mesa de acción política, y desde el Ministerio de Capital Humano, que supervisa la educación, se ha intentado restablecer la importancia al tema.
MIRÁ TAMBIÉN | Echan a Pablo Biró del directorio de Aerolíneas Argentinas
Funcionarios han asegurado que las clases y exámenes continúan con normalidad, y que las manifestaciones corresponden a grupos minoritarios en toma activa, sin afectar el funcionamiento general de las instituciones.
Fuente: Infobae
Foto: elDairioAR


