El Senado de Chile sancionó la ratificación de la adhesión del país al acuerdo ambiental de Escazú, que entró en vigencia en 2021 e impulsa la defensa de los ambientalistas, los derechos ambientales y los pueblos originarios de América Latina.
Con 31 votos a favor, tres en contra y 11 abstenciones, la cámara alta oficializó esta noche la adhesión, que ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados, informaron las agencias de noticias AFP y Sputnik.
El acuerdo garantiza el acceso a la información y a la Justicia, así como la participación pública en asuntos ambientales en América latina y el Caribe.
Ya fue suscripto por 25 países y ratificado por 13, incluido Chile. Justamente en Chile se celebró a fines de abril pasado la primera reunión de la Conferencia de las Partes (COP1) del acuerdo de Escazú, el primer tratado regional en materia ambiental.
“O nos salvamos juntos o nos hundimos por separado, y yo creo que el acuerdo de Escazú apunta a la idea de salvarnos juntos, de trabajar juntos”, afirmó entonces el presidente de Chile, Gabriel Boric.
El mandatario sostuvo que el acuerdo permitirá “trabajar en conjunto para enfrentar la crisis climática provocada por acción del hombre, con criterios también de justicia climática”.


