Tres proyectos convergen en esta discusión, impulsados por el Frente de Todos. El impulso reciente se originó en la aprobación de una reforma similar en Chile y el pedido de la CGT por un nuevo modelo de relaciones laborales.
Los proyectos proponen una semana laboral de entre 36 y 40 horas, distribuidas en cuatro o cinco días, con pago de horas extras en caso de trabajar más. La ley actual establece una jornada de trabajo de ocho horas diarias o 48 horas semanales. Las propuestas buscan mejorar la productividad y promover la demanda laboral.
MIRÁ TAMBIÉN | Mujeres en la construcción: sus historias y experiencias laborales en el sector
Es importante considerar que cerca del 80% de los trabajadores argentinos sufren de «burnout» o agotamiento laboral, un síndrome reconocido por la OMS que afecta la salud y el rendimiento. Por lo tanto, las medidas que se discutan para modificar las relaciones laborales deberán abordar de manera integral esta problemática, más allá de las demandas específicas sobre indemnizaciones o cargas impositivas.
Fuente: ambito.com


