Los líderes de las principales economías industrializadas intentarán reducir sus diferencias con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la próxima cumbre del G7 que se celebrará en la ciudad francesa de Évian-les-Bains. La reunión estará marcada por los conflictos en Oriente Medio, la guerra en Ucrania, las disputas comerciales y la relación con los países emergentes.
Durante tres días, los mandatarios de Francia, Estados Unidos, Alemania, Canadá, Italia, Japón y Reino Unido debatirán sobre los desequilibrios económicos globales, los aranceles comerciales, la regulación digital y la estabilidad internacional.
El presidente francés, Emmanuel Macron, adelantó que buscará impulsar una agenda orientada a reducir tensiones comerciales. Entre otros puntos, planteará la necesidad de eliminar progresivamente los aranceles impulsados por Washington y reclamará una mayor apertura del mercado interno chino.
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La cumbre contará además con la participación de invitados especiales, entre ellos el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto a representantes de India, Corea del Sur y Kenia. También participará Sam Altman, invitado a debatir sobre regulación tecnológica y protección de menores en redes sociales.
Uno de los temas centrales será la situación en Oriente Medio tras la reciente escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán. Asimismo, los países europeos intentarán reconstruir una posición común con Washington respecto al apoyo occidental a Ucrania frente a Rusia.
La organización del encuentro ha tomado medidas especiales para evitar tensiones diplomáticas con Trump, quien en anteriores cumbres protagonizó desacuerdos con sus socios del G7. Los líderes europeos esperan que la reunión permita recuperar consensos en un escenario internacional cada vez más complejo.
Fuente: DW.


