El Gobierno nacional avanza en una estrategia para acercar posiciones con las provincias mediante la transferencia de rutas nacionales, con el objetivo de que cada jurisdicción pueda concesionarlas y gestionar su mantenimiento. La iniciativa es impulsada desde el Ministerio de Economía y la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.
Desde la Casa Rosada aseguran que ya existen conversaciones con distintos distritos interesados en asumir el control de corredores que no forman parte de los tramos licitados por Nación. Sin embargo, reconocen que aún falta consenso en varios casos.
La propuesta apunta a que cada provincia diseñe su propio esquema de concesión, permitiendo financiar obras de mantenimiento, ampliación y mejora según las necesidades productivas locales. En este marco, el oficialismo pone el foco en rutas clave para sectores como el petrolero, especialmente en zonas vinculadas a Vaca Muerta.
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Según explican fuentes oficiales, la lógica es que las provincias con interés económico directo en determinadas trazas puedan administrarlas, definir inversiones y recuperar fondos a través de peajes u otros mecanismos. Esto permitiría aliviar el gasto del Tesoro nacional en infraestructura vial.
En paralelo, el Gobierno ya licitó más de 9.000 kilómetros de rutas dentro de la Red Federal de Concesiones y proyecta un segundo paquete de 12.000 kilómetros para obras de mayor escala. Este plan es independiente del esquema de transferencias, que busca descentralizar corredores con valor regional.
El caso más avanzado es el de Santa Fe, donde se prevé la cesión de la ruta A012. La iniciativa también tiene un trasfondo político: fortalecer el vínculo con gobernadores y facilitar acuerdos legislativos, en un contexto donde la infraestructura vial es una demanda central en el interior del país.
FUENTE: TN.
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