La primera ministra británica, Liz Truss, anunció hoy su renuncia apenas seis semanas después de llegar al poder, y su gobierno se convirtió así en el más breve en la historia del Reino Unido.
A 44 días de ser designada como premier británica por la entonces reina Isabel II, Truss dimitió acorralada por una rebelión interna, tras idas y vueltas de medidas económicas que provocaron incertidumbres en los mercados financieros.
Seguirá en el poder hasta que los conservadores voten de forma interina un nuevo líder, algo que se prevé que ocurra de aquí al final de la próxima semana.


