El gobierno de Javier Milei abrió un debate interno para definir si ofrecerá compensaciones a los gobernadores que expresaron reparos frente a algunos puntos centrales de la Reforma Laboral, una iniciativa considerada prioritaria por la Casa Rosada para avanzar con su agenda económica.
Según trascendió, uno de los principales focos de conflicto es la modificación de la escala del Impuesto a las Ganancias, un tributo coparticipable cuya recaudación impacta de forma directa en las finanzas provinciales. Varios mandatarios, incluso aliados al oficialismo, manifestaron su preocupación por la posible merma de recursos.
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Ante este escenario, en el Ejecutivo conviven dos posturas. Por un lado, un sector promueve la idea de atender los reclamos de manera puntual y ofrecer compensaciones específicas para garantizar el acompañamiento político. Por otro, hay funcionarios que rechazan cualquier concesión y sostienen que la reforma traerá beneficios estructurales a las provincias.
La discusión formó parte de la agenda de la mesa política convocada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, quien sigue de cerca el impacto fiscal de cada alternativa que se evalúa.
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En paralelo, el oficialismo afina la estrategia legislativa. El equipo negociador, integrado por referentes del Congreso y del Ejecutivo, busca consolidar apoyos para lograr la aprobación del proyecto y evitar que las diferencias con los gobernadores se conviertan en un obstáculo para un nuevo avance parlamentario del Gobierno.
Fuente: Noticias Argentinas.


