«Es obvio e incuestionable que algo ha ido mal», dijo Plaja en conferencia de prensa. «Pido disculpas en nombre de todo el gobierno, porque el suicidio de un menor es un fallo de sistema. Es necesario investigar hasta las últimas consecuencias para determinar qué sucedió y asegurarnos de que esto no vuelva a ocurrir».
Las dos hermanas, de 16 y 18 años, fueron encontradas en la calle después de saltar desde un balcón en el octavo piso de un edificio en el distrito de Eixample de Barcelona. Una de ellas murio en el acto y la otra sigue hospitalizada. Según los informes, habían sufrido acoso escolar en su escuela y habían pedido ayuda a los maestros y al director, pero no se tomaron las medidas adecuadas para protegerlas.
Plaja reconoció que hubo «un conjunto de efectos adversos» que no fueron detectados a tiempo para evitar la tragedia. “Nadie puede reparar el dolor causado a los padres, pero debemos ir hasta el final para saber qué sucedió y tomar medidas para prevenir futuros casos”, afirmó.
La vocera también destaque que la responsabilidad de proteger el centro educativo es compartido y que es necesario que la escuela siga siendo un «espacio seguro» para todos los estudiantes. “No podemos revictimizar al centro, pero debemos asegurarnos de que se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los estudiantes”, concluyó Plaja.


