Dennis Hope construyó un negocio insólito al ofrecer parcelas del satélite aprovechando vacíos legales del derecho internacional.
El estadounidense Dennis Hope se convirtió en una figura polémica tras asegurar que logró apropiarse de la Luna y vender parcelas a miles de personas en todo el mundo.
La idea surgió en 1980, cuando, tras atravesar una crisis personal, interpretó a su favor el Tratado del Espacio Ultraterrestre. Según su lectura, si ningún país puede reclamar la soberanía del espacio, un particular podría hacerlo.
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A partir de esa interpretación, Hope envió una notificación a Naciones Unidas declarando su propiedad sobre la Luna y otros planetas. Al no recibir respuesta, avanzó con su plan comercial y comenzó a vender terrenos.
El negocio creció con el tiempo y llegó a incluir compradores famosos y grandes empresas. Según sus propias estimaciones, logró recaudar millones de dólares ofreciendo desde pequeñas parcelas hasta extensiones de gran tamaño.
Sin embargo, especialistas en derecho internacional cuestionan la legalidad de estas operaciones y sostienen que la Luna no puede ser propiedad privada. Aun así, el caso expone los vacíos legales existentes en torno a la explotación comercial del espacio.
Con información de BBC.


