Un hallazgo arqueológico en Alaska revela que los humanos domesticaron perros hace más de 12.000 años, mucho antes de lo que se pensaba.
La domesticación del perro ha sido uno de los hitos más importantes en la historia de la humanidad. Recientemente, un estudio ha revelado que la relación entre los humanos y los perros comenzó mucho antes de lo que se imaginaba, hace más de 12.000 años. Un descubrimiento en Alaska, basado en restos arqueológicos, arroja nueva luz sobre cómo los primeros humanos empezaron a cuidar y alimentar a sus compañeros caninos.
Investigadores de la Universidad de Arizona hallaron restos de perros que vivieron en estrecha relación con los humanos durante el final de la última edad de hielo. A través del análisis de huesos y restos alimenticios, los expertos descubrieron que estos perros fueron alimentados con pescado, lo que indica que las personas ya practicaban un cuidado consciente de los animales, mucho antes de lo que se pensaba.
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Este hallazgo no solo confirma la cercanía entre ambas especies, sino que también plantea preguntas sobre el impacto de esta colaboración en la supervivencia y el comportamiento tanto de los perros como de los humanos. A pesar de los avances, el debate sobre si estos animales eran perros domésticos o lobos sigue abierto, ya que aún no es posible confirmar el grado exacto de domesticación.
El análisis de los restos encontrados en Alaska, que datan de entre 9.000 y 12.000 años, revela una relación estrecha entre los caninos y los humanos. En particular, un hueso de pierna encontrado muestra señales claras de domesticación temprana. Además, se descubrió que un perro de hace 8.100 años había consumido restos de salmón, lo que refuerza la idea de que los humanos comenzaron a alimentar a estos animales con alimentos que ellos mismos recolectaban.
Este cambio en la dieta, adaptada por la intervención humana, señala un momento clave en la evolución de la relación entre las dos especies. Aunque no se puede identificar una raza específica de perro, debido a las diferencias genéticas con los perros modernos, los hallazgos sugieren que el proceso de domesticación comenzó mucho antes de lo que se pensaba, durante la última era glacial.
El análisis químico de los huesos también sugiere que estos perros primitivos cazaban presas terrestres, pero que la dieta de estos animales fue alterada por la intervención humana. La colaboración entre los humanos y los perros en la búsqueda de alimentos marca un cambio significativo en la forma en que ambas especies interactuaban para sobrevivir.
Fuente: C5N.
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