El Vaticano informó que el Papa está respondiendo positivamente al tratamiento, aunque mantiene su pronóstico reservado.
El Papa Francisco, hospitalizado desde el 14 de febrero debido a complicaciones respiratorias, ha mostrado una «buena respuesta al tratamiento», según el último informe emitido por el Vaticano este sábado 8 de marzo. Los médicos que atienden al sumo pontífice indicaron que su estado clínico «se ha mantenido estable» y se observa una «gradual y leve mejoría».
MIRÁ TAMBIÉN | Italia aprobó un proyecto de ley que incorpora la figura del femicidio
El Papa fue ingresado en el hospital Gemelli de Roma por una bronquitis que derivó en una neumonía bilateral. A pesar de algunos altibajos en su salud desde su hospitalización, el Vaticano subraya que en los últimos días no se han producido nuevas crisis graves, lo que ha permitido una estabilización de su estado. La última recaída ocurrió el lunes, cuando sufrió «dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda».
Los médicos, sin embargo, siguen siendo cautelosos y mantienen un «pronóstico reservado», con la intención de confirmar las mejorías observadas en los próximos días. La situación sigue siendo delicada debido a los antecedentes médicos del Papa, que incluyen varias operaciones y problemas para caminar, lo que ha generado preocupación por su capacidad para seguir desempeñando sus funciones a los 88 años.
MIRÁ TAMBIÉN | Un hombre sobrevive tras ser arrollado por tren en Perú
A pesar de las incertidumbres sobre su salud, el Papa Francisco ha descartado recientemente la posibilidad de renunciar, como lo hizo su predecesor Benedicto XVI en 2013. Los médicos aún no han informado cuánto tiempo durará la hospitalización, mientras el mundo católico sigue atento a los avances en su recuperación.
Fuente: DW.
Foto: Maria Grazia Picciarella/ROPI/picture alliance.


