El Departamento de Defensa de Estados Unidos comenzó a exigir que los periodistas acreditados obtengan su aprobación antes de publicar cualquier información que le concierna, ya sea clasificada o no, bajo riesgo de perder el acceso al Pentágono.
La medida, comunicada el viernes 19 de septiembre de 2025, busca controlar el flujo de información sobre las fuerzas armadas en un contexto de tensiones entre la administración de Donald Trump y la prensa tradicional, a la que acusa de cobertura desfavorable.
El nuevo documento establece que toda información recopilada, incluso a través de fuentes internas anónimas o fuera de los canales oficiales, “debe ser aprobada para su divulgación pública por un funcionario autorizado, antes de su publicación”.
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El incumplimiento de esta norma se cita expresamente como motivo para retirar la acreditación de los periodistas afectados, lo que limita el acceso a fuentes directas y reduce la capacidad de informar de manera independiente.
Mike Balsamo, presidente del Club Nacional de Prensa de Washington, advirtió sobre las consecuencias de la medida: “Si las noticias sobre nuestras fuerzas armadas deben ser aprobadas primero por el gobierno, el público ya no recibe información independiente. Solo recibirán lo que los funcionarios quieren que vean”.
Balsamo agregó que esta política debería ser un llamado de alerta para todos los estadounidenses y solicitó que el Pentágono revoque esta exigencia para garantizar la transparencia informativa.
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La administración Trump ha intensificado en los últimos meses su enfrentamiento con medios de comunicación y figuras críticas, incluyendo demandas contra Wall Street Journal y New York Times, y la polémica expulsión del comediante Jimmy Kimmel por comentarios políticos.
Expertos en libertad de prensa consideran que la nueva norma del Pentágono podría vulnerar derechos fundamentales al condicionar la información a la aprobación gubernamental, lo que limita la cobertura independiente sobre asuntos de interés público.
El anuncio se produce en medio de un clima de creciente tensión entre el gobierno estadounidense y los medios, y reaviva el debate sobre la transparencia y el acceso a la información en temas de seguridad nacional.
Fuente y foto: DW


