El portaaviones USS Gerald Ford, el más moderno e importante de la flota estadounidense, se encuentra en tránsito hacia el mar Caribe y podría llegar cerca de las costas venezolanas en aproximadamente una semana, según explicó a EFE el profesor Eric Hershberg, fundador del Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de la American University.
El despliegue fue anunciado el pasado viernes por el Departamento de Guerra de EE.UU., indicando que el Ford, junto a su grupo de ataque, se trasladaba desde el Mediterráneo hacia la zona de responsabilidad del Comando Sur, en medio de un aumento de las operaciones militares en la región.
En las últimas semanas, el Ejército estadounidense reportó ataques contra varias lanchas presuntamente cargadas con drogas en el Caribe y el Pacífico, cerca de Venezuela y Colombia, lo que generó tensiones con ambos países por denuncias de ejecuciones extrajudiciales.
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Hershberg destacó que, aunque el desplazamiento tiene un objetivo estratégico, “es en primer lugar performático”, y descartó una acción militar inminente: “El traslado masivo de activos militares busca generar divisiones dentro del régimen venezolano y presionar para un posible golpe interno”.
Stephen Biddle, profesor en la Columbia University y experto en política de defensa, señaló que los datos de seguimiento ubican al Ford en el mar Adriático, aunque los buques de guerra pueden desactivar sus transmisiones, lo que complica conocer con precisión su posición. “Teniendo en cuenta los tiempos de navegación normales, supongo que llegará en unos días, pero no hay garantías”, indicó.
Fotografías publicadas en WarshipCam muestran al portaaviones navegando frente a Split, Croacia, mientras se espera que cruce el Estrecho de Gibraltar y se reúna con los destructores asignados al grupo de ataque, algunos de los cuales podrían zarpar desde Italia.
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El anuncio del Pentágono eleva la tensión entre EE.UU. y Venezuela, ya que se suma a otras medidas recientes bajo la premisa de combatir el narcotráfico y tras operaciones encubiertas ordenadas por el presidente Donald Trump dentro del país.
Biddle aclaró que el movimiento no predetermina un ataque: “La Administración Trump es difícil de predecir. Tal vez busque derrocar a Maduro, o solo intimidar al ejército venezolano. Por ahora es imposible saberlo”.
El despliegue naval estadounidense, que incluye buques de guerra, un submarino, destructores y aviones de combate, constituye el mayor movimiento militar en el Caribe desde la invasión de Panamá en 1989, marcando un nuevo capítulo en las tensiones regionales.
Fuente y foto: EFE


