El presidente Javier Milei convoca a los obispos argentinos en un intento de mejorar la relación con la Iglesia tras roces generados por críticas y recortes en programas sociales.
En el Gobierno, consideran que la relación con la Iglesia no refleja el buen clima generado por la reunión entre Milei y el Papa Francisco en el Vaticano.
La Iglesia niega una actitud beligerante y afirma que ciertas declaraciones críticas no representan la posición oficial. Observan tensiones, especialmente en asuntos sociales y el recorte del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU).
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Los obispos del noreste denunciaron «políticas prebendarias y clientelísticas» y criticaron tanto «sistemas estatistas y populistas» como «la apertura indiscriminada anárquica a los mercados».
La reducción del FISU, gestionado por movimientos sociales, generó preocupación en la Iglesia y en los curas villeros, quienes lo calificaron como «un golpe muy duro para 5 millones de vecinos».
El Gobierno espera que la Iglesia destaque la necesidad de mayor transparencia en el programa y advierta a los curas villeros sobre posibles maniobras dolosas.
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Las autoridades eclesiásticas y el presidente Milei buscarán disipar roces y malentendidos durante la reunión esta semana, donde se espera abordar temas de atención a los pobres, diálogo político y compensaciones por la oposición al aborto.
FUENTE: TN.


