El psicólogo Carlos Díaz volvió a declarar este martes en el segundo juicio por la muerte de Diego Maradona y aseguró que el exfutbolista atravesaba un cuadro de adicción al alcohol. Durante su exposición ante el tribunal, sostuvo que el objetivo del tratamiento era “humanizarlo” para que pudiera reconocerse como un paciente con problemas de consumo.
Díaz, uno de los imputados en la causa, intentó desligarse de las decisiones médicas y aclaró que su rol dentro del equipo interdisciplinario no incluía el seguimiento clínico diario ni el contacto con los enfermeros que asistían a Maradona en la vivienda de Tigre. Además, afirmó que nunca tuvo vínculo con personal de Swiss Medical, salvo el día del fallecimiento.
En otro tramo de la audiencia, el psicólogo se refirió a chats mantenidos con la psiquiatra Agustina Cosachov, incorporados como prueba en la causa. Según explicó, algunos mensajes fueron “parcializados” y daban a entender que él conocía detalles cardiológicos del exjugador, algo que negó categóricamente ante los jueces.
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También cuestionó decisiones vinculadas a la medicación de Maradona y sostuvo que Cosachov no tuvo en cuenta varias de sus sugerencias terapéuticas. Díaz señaló que había recomendado que el exfutbolista retomara actividades relacionadas con el fútbol para evitar el aislamiento y mejorar su estado emocional.
El acusado recordó además que fue incorporado al grupo de WhatsApp “Parte médico Olivos”, donde se compartían informes sobre la salud de Maradona. Allí, según declaró, intentaba realizar tareas de “psicoeducación” para orientar a la familia sobre la enfermedad y el tratamiento del exjugador.
Antes de finalizar su declaración, Díaz remarcó la necesidad de diferenciar las conversaciones privadas de WhatsApp de la información registrada oficialmente en la historia clínica. El juicio continúa con nuevas testimoniales y busca determinar las responsabilidades médicas en torno a la muerte de Diego Maradona.


