La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje de Brasil generó sorpresa en el Gobierno argentino, que había respaldado públicamente a Flávio Bolsonaro y esperaba un resultado favorable a su aliado ideológico. Tras conocerse el escrutinio, la Casa Rosada optó por mantener el silencio a la espera de una definición del presidente Javier Milei sobre el nuevo escenario político regional.
“Hay que esperar”, señalaron fuentes oficiales consultadas por TN, que indicaron que no habrá declaraciones públicas hasta que el mandatario fije una posición. El hermetismo se mantuvo durante la jornada electoral, incluso después de que Lula consolidara su ventaja en la segunda vuelta.
Durante los comicios, Milei había compartido en sus redes sociales publicaciones críticas contra el candidato del Partido de los Trabajadores y mensajes que cuestionaban el proceso electoral. Entre ellos, difundió un contenido del medio digital La Derecha Diario que denunciaba una supuesta intención de alterar los comicios por la extensión del horario de votación, una decisión judicial vinculada a dificultades denunciadas en el transporte público.
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El respaldo a Flávio Bolsonaro había quedado explícito el viernes, cuando Milei participó de la gala anual de la Fundación Faro, vinculada a La Libertad Avanza. “Este domingo tenemos otra cita clave en Brasil, donde si las fuerzas del cielo acompañan a Flávio Bolsonaro, vamos a dar un paso más en la construcción de esta internacional de derecha”, afirmó el Presidente durante su discurso.
Un día después, Milei sostuvo que una eventual victoria del candidato brasileño permitiría acelerar la agenda de apertura comercial del Mercosur. En ese planteo, mencionó la orientación económica de los gobiernos de Argentina y Paraguay, además de la posibilidad de que Brasil se sumara a ese enfoque. El resultado electoral brasileño dejó ese escenario fuera de las expectativas expresadas por el mandatario argentino.
La victoria de Lula abre interrogantes sobre la relación bilateral, atravesada por diferencias políticas e ideológicas y cruces públicos entre ambos presidentes. Sin embargo, Argentina y Brasil mantienen una agenda compartida de importancia estratégica en materia comercial y económica. La reacción que adopte Milei será clave para conocer el tono que buscará imprimir al vínculo con el Gobierno brasileño durante la nueva etapa.
Fuente: TN.


