Aunque suele ir directamente a la basura, el tapón de la botella de aceite tiene más usos de los que muchos creen. Ese pequeño anillo de plástico, que forma parte de la tapa, puede convertirse en un dosificador casero muy efectivo en la cocina.
Colocándola al revés en el pico de la botella, esta pieza controla con más precisión la cantidad de aceite que se sirve en cada preparación. Así, se evita que el líquido salga en exceso, ayudando tanto al bolsillo como al procedimiento culinario.
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Además de dosificar, el anillo también prolonga ligeramente la conservación del aceite. Al quedar más sellado el recipiente, el aire tiene poca oportunidad de entrar en contacto con el interior, aumentando así la vida útil del producto.
Este simple truco también proporciona más orden en la cocina, ya que evita que el aceite salpique o gotee en la mesada. Así, además de facilitar el manejo de las proporciones, también se logra una cocina más limpia e higiénica.
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De ese modo, aquel objeto destinado a la basura puede convertirse en un valioso elemento culinario. Reaprovechar el tapón de aceite es una forma sencilla pero muy efectiva de darle una nueva vida a lo que muchos creen inservible.
Fuente: TyC Sports.


