A partir de la medianoche del jueves 16 de enero, los colectivos de líneas provinciales y comunales en Buenos Aires (numeración superior a 200) dejarán de circular. La medida, anunciada por las cámaras empresariales del transporte, afectará a miles de usuarios que dependen de este servicio.
El reclamo surge por una deuda de $39.000 millones en subsidios que el Ejecutivo bonaerense no ha abonado. Según la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA) y la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros (CEUTUPBA), la falta de estos fondos pone en jaque el funcionamiento básico del transporte público.
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El sector denuncia que los recursos transferidos por la Nación la semana pasada no han sido depositados por la Provincia. Además, permanece pendiente el pago de un saldo correspondiente a septiembre de 2024. Las empresas aseguran que el dinero es indispensable para cubrir salarios y adquirir combustible.
«Los contactos con las nuevas autoridades del Ministerio de Transporte bonaerense han sido informales, pero la ejecución de los pagos depende del Gobernador y aún no se ha realizado. Sin esos recursos, no podemos operar», expresaron desde las cámaras empresariales.
La medida refleja la crisis financiera que atraviesa el transporte público en Buenos Aires, lo que podría intensificar los problemas de movilidad para miles de trabajadores y estudiantes en la región.
Fuente: Noticias Argentinas.


