El intendente de 28 de Noviembre, en la vecina provincia de Santa Cruz, Fernando Españon, emitió un decreto esta semana en el cual resolvió una restricción para comprar y vender bebidas alcohólicas en la localidad.
De acuerdo a lo indicado, la medida tiene como fin desalentar la realización de reuniones sociales en el contexto de la pandemia.
Es así, que en lo resuelto por el intendente, se determina el expendio de bebidas con un “límite” de una unidad por persona en todos los comercios de 28 de Noviembre.
La normativa fue firmada este lunes y generó malestar en comerciantes y vecinos, quienes incluso convocaron a un “bocinazo y caravana” en la plaza de la ciudad en contra de la medida, calificada de “autoritaria”.

El malestar de los vecinos de la Cuenca Carbonífera no solo se da por esta medida sino que se suma a una prohibición acceso a la ciudad de los pobladores de Río Turbio, que está prácticamente pegada a la ciudad.
Ello se resolvió luego que aparecieran casos positivos de Covid-19 en Río Turbio, con lo cual el intendente Españon decidió cerrar el acceso a la localidad, impidiendo incluso que los trabajadores concurrieran a sus labores.

Fuente: laopinionaustral.com


