En India, miles de personas registran actividades domésticas y laborales con cámaras y sensores para generar datos que permitan desarrollar robots humanoides, mientras crece el debate sobre el impacto de la automatización en el empleo.
En distintas ciudades de India, un nuevo tipo de empleo comenzó a expandirse al ritmo del desarrollo de la inteligencia artificial. Miles de trabajadores utilizan cámaras montadas en la cabeza y sensores de movimiento para registrar tareas cotidianas, como cocinar, doblar ropa o manipular objetos, con el objetivo de generar datos que sirvan para entrenar robots humanoides.
Las grabaciones son recopiladas por empresas dedicadas al desarrollo de modelos de inteligencia artificial, que buscan enseñar a las máquinas a reproducir movimientos humanos en entornos reales. Los participantes reciben una remuneración por hora y envían los videos mediante plataformas digitales, donde posteriormente son analizados y etiquetados para alimentar los sistemas de aprendizaje automático.
MIRÁ TAMBIÉN | De obra desconocida a Rembrandt millonario
La actividad se desarrolla tanto en viviendas como en fábricas y estudios especialmente acondicionados para este tipo de registros. Además de las cámaras, algunos trabajadores utilizan sensores colocados en brazos, manos y piernas para capturar con mayor precisión cada movimiento. Las empresas sostienen que esta información permitirá desarrollar robots capaces de ejecutar tareas domésticas e industriales con mayor autonomía.
El crecimiento de esta industria también abrió un debate en India sobre el futuro del mercado laboral. Mientras algunas compañías consideran que la inteligencia artificial creará nuevas oportunidades de trabajo vinculadas al entrenamiento y supervisión de sistemas, especialistas y organismos públicos advierten que la automatización podría reemplazar determinadas ocupaciones si no se implementan políticas de adaptación y capacitación.
En paralelo, el mercado de los robots humanoides continúa en expansión y distintas empresas tecnológicas incrementan la demanda de este tipo de datos para perfeccionar sus modelos. En ese contexto, la recolección de movimientos humanos se convirtió en un nuevo eslabón de la cadena de desarrollo de la inteligencia artificial aplicada al mundo físico.
Con información de DW.


