En ambos casos el incendiario hizo lo mismo; les rompió un vidrio y arrojó algo encendido al habitáculo que inició el fuego. La policía buscaba cámaras de seguridad que hayan registrado algo de los hechos, pese a que el autor de uno de los incendios fue denunciado con nombre y apellido por el dueño del vehículo, que es un empleado de la salud que viene siendo hostigado, atacado y amenazado hasta con armas de fuego por el maleante.
“Es una persona de acá, que tiene asolado a todo el barrio y que camina muy tranquilamente por la calle. Me ha venido a apuntar con armas, ha acuchillado las cubiertas de mi coche, me ha roto todos los vidrios”, denunció Néstor Ortega, el dueño del Peugeot 504, que este viernes a la madrugada le pretendieron quemar totalmente el coche, cuando se hallaba estacionado frente a su domicilio, en las inmediaciones de Uruguay y avenida Gales.
“A esta persona le han puesto una perimetral (como para que no se acerque a él), pero para el coche a la vuelta de mi casa y acelera; suele andar drogado, borracho”, afirmó.
–¿Y por qué estas agresiones hacia usted, hacia sus bienes? Se le consultó. “Hace unos años, cuando era menor, le faltó el respeto a mi mamá y lo fui a buscar a su casa, como todo hijo al que le tratan mal a la madre, y desde ahí empezó”, indicó.
“Soy empleado del hospital, me ha ido a molestar a mi lugar de trabajo; en la calle me ha cruzado el auto, me ha amenazado con armas y la policía nunca le encontró nada. Sabe andar a los tiros desde el patio (de su domicilio), y también ha cascoteado la vivienda de mis padres…”, afirmó.
Ortega pidió públicamente “que alguien haga algo” antes que suceda una desgracia. “No quiero que algún día de estos pase un hecho más grave”, insistió, al explicar que al coche en el que inició el incendio debieron correrlo de donde estaba estacionado porque se encontraba muy cerca del nicho de gas.
El otro caso –casi similar a este—curiosamente sucedió en la misma barriada, a unas pocas cuadras y unos 50 minutos antes. Fue en las inmediaciones de pasaje Tacuarí y avenida Rawson en donde pretendieron prender fuego un Fiat Spazio que al parecer se hallaba abandonado, estacionado en ese lugar y no pudieron ubicar a su propietario.
Terminó con el asiento, el torpedo y parte del techo arruinados por las llamas que al igual que el otro caso fueron iniciadas en la cabina. El hecho ocurrió después de la una de la madrugada.


