En eventos sociales donde se sirven diferentes variedades de vinos, no es estrictamente necesario cambiar la copa entre cada uno. Por ejemplo, si asistes a una degustación especializada en una bodega, es probable que te proporcionen una copa específica para cada tipo de vino.
Sin embargo, en otras situaciones, como degustaciones en hoteles o al aire libre, es posible que te den una sola copa para probar varios estilos de vino. En estos casos, puedes realizar el proceso conocido como «envinado». Esto implica verter un poco del nuevo vino en la copa y girarla para que el vino impregne su interior. Evita enjuagar la copa con agua, ya que esto podría diluir el sabor del próximo vino.
Es importante tener en cuenta que el agua con cloro puede afectar el sabor del vino, así que si decides enjuagar la copa, asegúrate de utilizar agua sin cloro.
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En casa, si cuentas con varias copas y estás dispuesto a lavarlas entre cada vino, puedes cambiar de copa si lo prefieres, aunque no es obligatorio. Es una elección personal y puede añadir una dimensión adicional a tu experiencia de degustación.
Si estás cambiando de categoría de vinos, como pasar de vino blanco a tinto o de seco a dulce, es esencial realizar el proceso de «envinado». Esto implica añadir un pequeño chorro del nuevo vino en la copa, hacerlo girar para cubrir el interior y luego desecharlo. Este paso es especialmente útil si las copas tienen olores a encierro o humedad, lo que a veces ocurre cuando se almacenan boca abajo.
FUENTE: Mdz


