Foto: Photo Agency/Getty Images (TyC Sports).
La Justicia de Milán descubrió que Giacomo Tortu contrató una agencia privada para hackear el teléfono del atleta Marcell Jacobs y buscar indicios falsos de dopaje.
Un nuevo escándalo sacude al deporte italiano tras conocerse que un dirigente de la Federación de Atletismo de Italia contrató a una agencia privada para espiar al campeón olímpico Marcell Jacobs, oro en los 100 metros llanos en Tokio 2020. La trama involucra escuchas ilegales, un ex policía y un intento de sabotaje deportivo.
La Fiscalía de Milán determinó que el responsable es Giacomo Tortu, ex atleta y dirigente federativo, quien pagó unos 100.000 euros al ex policía Carmine Gallo, jefe de inteligencia de la agencia Equalize, para intervenir el teléfono de Jacobs entre 2020 y 2021. El objetivo era hallar pruebas médicas o indicios de dopaje antes de los Juegos Olímpicos.
Según la investigación, Tortu actuó por cuenta propia para favorecer a su hermano Filippo Tortu, también velocista y compañero de Jacobs en el relevo 4×100 que ganó el oro en Tokio. “Me cayó como un balde de agua fría”, declaró Filippo, quien negó cualquier vínculo con el espionaje. “No creo que supiera nada”, aseguró un compañero de equipo a La Gazzetta dello Sport.
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El caso tomó mayor relevancia por el papel de Equalize, una empresa involucrada en otros delitos informáticos, como el robo y venta de datos confidenciales de políticos, periodistas y celebridades. Su propietario, Enrico Pazzali, ya había sido mencionado en investigaciones previas sobre espionaje corporativo.
El Tribunal de la Federación Italiana suspendió a Giacomo Tortu por 30 meses, más otros seis adicionales, por violar principios de lealtad, integridad y equidad deportiva. La sanción incluye la inhabilitación total para ocupar cargos en clubes federados y para acceder a competiciones oficiales.
El dirigente, que presidía el club Raptors de Milán, asumió su responsabilidad interna y aceptó el castigo. Paradójicamente, su maniobra buscaba probar un delito inexistente: el dopaje de Marcell Jacobs, quien resultó inocente y mantiene intacto su título olímpico.
Fuente: TyC Sports.


