Este lunes hubo una asamblea de directivos y representantes legales de las escuelas públicas de gestión privada, donde pusieron de manifiesto que no se encuentran en condiciones para hacer frente al comienzo del ciclo lectivo 2020.
Detallaron la complicada situación financiera en la que se encuentran por la falta de envío de fondos de Provincia para el pago de los haberes. Explicaron que el sistema se creó en 1992 y que el Estado realiza un aporte y el resto se solventa con las cuotas que abonan los padres de los alumnos.
Explicaron que “todos los colegios subvencionados y transferidos del Estado Nacional en 1992 a las Provincias, se recibieron con la obligación de mantenerlos con las garantías legales que Nación les había otorgado”.

Se informó que los Estados provinciales “deben garantizar el 100% de los docentes de la planta orgánica”. En este sentido, se informó que en la mayoría de los establecimientos de la provincia de este tipo “pagamos los sueldos de diciembre y enero con fondos propios”.
La situación se agravó ya que los establecimientos “no podemos cobrar cuotas en enero y febrero –y del Estado – todavía no hemos recibido los sueldos de diciembre y enero”.
“Todos los sueldos del personal de planta se pagaron con recursos propios, a los que se le sumó el personal que el Estado debe sostener”, subrayaron, al señalar que hoy “queramos o no, es muy difícil que comiencen las clases porque durante el año fuimos abonando con fondos propios”.
De acuerdo a lo explicado por los directivos, el porcentaje de Provincia en una institución privada se calcula en aproximadamente “de cada $ 10, el 5,5%, lo aporta Provincia y el resto es de la cuota”.
“Somos escuelas públicas de gestión privadas y no recibimos los fondos que corresponden, el Gobierno aparentemente tiene partidas para los docentes de las escuelas públicas de gestión estatal”, manifestaron, señalando que “es injusto que nuestros pares cobren sus haberes y nosotros no”.
En la asamblea se precisó que en Chubut el alumnado que conforma la educación de gestión “según datos de 2018, es de 20.700 (de un total de 189 mil). Esos alumnos tiene que estar atendidos por docentes y ellos tienen el derecho a cobrar por su labor”.
“Nuestras escuelas son ‘ensambladas’, así se pensó: el Estado provee el sueldo de los docentes y lo que hacía a infraestructura, sueldos de maestranza, limpieza, alimentos, seguros, servicios, materiales, se hacían cargo los papás”.
“Si una de las partes no cumple, se incumple el objeto por lo que fue credo, y acá hay una parte que no cumplió porque los papás han hecho su aporte”, sentenciaron.
Finalmente, sobre el comenzó de las clases, se remarcó que se dificulta por la falta de fondos, independientemente de las medidas de fuerza que puedan o no hacer los trabajadores de la educación de los establecimientos.
Hasta el año pasado “pasaba que los docentes no se sumaban a los paros porque los colegios estaban pagando los sueldos, ahora la realidad es que para comenzar el ciclo lectivo no estamos pudiendo pagar los sueldos –por lo que- es muy difícil que en estas condiciones podamos comenzar”, se subrayó.

“Los fondos propios los fuimos consumiendo con los sueldos de los docentes y ahora llegamos a una instancia en la que no podemos ni mantener los edificios ni pagar los sueldos”, se insistió.
Concluyeron remarcando que “somos escuelas públicas de gestión privadas, no recibimos subsidios. Somos parte de la educación pública”.


