Una organización conservacionista difundió fichas informativas para ayudar a los pescadores deportivos a identificar cinco especies de tiburones costeros amenazadas y promover su devolución al mar. La iniciativa busca frenar décadas de sobreexplotación y consolidar un cambio de hábitos entre quienes practican pesca con línea.
El Mar Argentino alberga 55 especies de tiburones, y el 71% de ellas enfrenta un riesgo de extinción extremadamente alto. Más de la mitad de esas especies amenazadas son endémicas de la región, lo que implica que su desaparición de estas costas equivaldría a su extinción a nivel mundial. Frente a este panorama, WCS Argentina trabaja desde hace más de una década junto a pescadores deportivos, guías de pesca e instituciones científicas para revertir la tendencia.
El programa «Conservar Tiburones en Argentina» es una iniciativa de ciencia ciudadana que la organización impulsa desde 2013, junto al Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata y el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia. Su objetivo central es reemplazar la pesca con sacrificio por la práctica de marcado y devolución de los ejemplares al mar. Hasta el momento, se sumaron más de 240 pescadores y guías de Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, y se estima que ya se lograron unas veinte mil devoluciones, de las cuales cerca de 4.000 ejemplares tenían marcas de monitoreo.
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Como parte de esta estrategia, la organización presentó una serie de fichas que facilitan el reconocimiento de cinco tiburones costeros: gatuzo, gatopardo, cazón, bacota y escalandrún. Cada ficha detalla talla, color, zonas de distribución y nivel de amenaza, pensada para que los pescadores puedan consultarla desde el celular al momento de una captura y decidir devolver al animal vivo al agua.
Juan Dibbern, guía de pesca de Claromecó, sostuvo que en los últimos años se profundizó un cambio en la manera en que los pescadores costeros se relacionan con estos animales, impulsado por mayor información sobre su rol ecológico. En la misma línea, Juan Martín Cuevas, coordinador de conservación de tiburones y rayas de WCS Argentina, señaló que el acompañamiento a este cambio de paradigma se sostiene tanto en la concientización como en los datos que aportan los propios pescadores mediante el marcado, información clave para diseñar estrategias de manejo y protección.
Desde la organización remarcaron que, si bien la pesca comercial —industrial y artesanal— representa la principal amenaza para los tiburones a nivel mundial, la pesca deportiva también genera impacto, aunque en menor escala. Por eso, WCS Argentina articula acciones en distintos frentes: promueve prácticas sostenibles en la pesca de pequeña escala, impulsa regulaciones nacionales e internacionales, y sostiene la capacitación directa con pescadores a través de la ciencia ciudadana.
Con información de WCS Argentina.




