Foto archivo, gentileza Diario Jornada.

Según fuentes allegadas al aeropuerto de Esquel, se pidió pista para brindar servicio a una aeronave que habría partido desde El Calafate (Santa Cruz) con 11 personas a bordo, para sorpresa de las autoridades aeroportuarias cuando se aprestaban la atención de las escala técnica, no hubo reaprovisionamiento de combustible y ninguno de ellos descendió del avión siguiendo viaje hacia el norte previo bajar la misteriosa valija dirigida al popular conductor de El Trece. Las mismas fuentes, aseguran que las autoridades del aeropuerto Brigadier Parodi no conformes con la situación, dieron cuenta a la Justicia Federal ante una evidente acción que violaría la cuarentena dispuesta por el estado nacional, estando el expediente por estas horas en manos del juez Guido Sebastián Otranto.
Las autoridades consultadas por este medio evitaron hacer declaraciones, aunque confirmaron que la causa federal estaba en marcha.
Entre las actividades afines que podrían remotamente estar relacionadas con esta maniobra realizada en el aeropuerto cordillerano y que están exceptuadas del cumplimiento del DNU presidencial de ‘aislamiento social, preventivo y obligatorio’ y de la prohibición de circular” podemos mencionar:
Operación de aeropuertos. Operaciones de garages y estacionamientos, con dotaciones mínimas.

Personal de Salud, Fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas, actividad migratoria, servicio meteorológico nacional, bomberos y control de tráfico aéreo.
Servicios postales y de distribución de paquetería. Respecto a esta última son varias las empresas que llegan a Esquel brindando sus servicios con absoluta normalidad, aunque con las demoras consabidas en la atención al público que se da para resguardar el distanciamiento social. Está en manos del juez federal de Esquel determinar si existió o no una irregularidad de parte de la tripulación o del propio Tinelli quien solicitó el servicio bajo esta modalidad poco ortodoxa.


