Científicos del CESIMAR-CONICET registraron el primer movimiento documentado de esta especie entre Puerto Deseado y La Paloma.
Un equipo de investigadores del CESIMAR-CONICET confirmó por primera vez el recorrido migratorio de largo alcance del tiburón gatopardo (Notorynchus cepedianus) en el Atlántico Sur. La evidencia surgió tras la recaptura de un ejemplar marcado en Puerto Deseado, Santa Cruz, que apareció ocho meses después en aguas de Rocha, Uruguay, a más de 1.700 kilómetros del lugar original.
El tiburón, una hembra de 187 centímetros y 26 kilos, había sido marcado en febrero de 2025 en la Ría de Puerto Deseado. Fue recuperado en octubre por pescadores uruguayos que colaboran con el programa de monitoreo de la DINARA. La marca, ubicada junto a la aleta dorsal, permitió identificar su origen argentino y registrar el desplazamiento completo.
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Pocos días después, otro tiburón de la misma especie —marcado tres años antes en Bahía Blanca— fue hallado en Canelones. Se trataba de un macho de 191 centímetros y 40 kilos. Ambos registros demostraron que distintas poblaciones del gatopardo comparten rutas migratorias internacionales y no permanecen en áreas fijas.
Según el investigador Alejo Irigoyen, estos hallazgos confirman un modelo migratorio propuesto por el CESIMAR tras más de una década de estudios. “Este recorrido, que va casi de extremo a extremo de la distribución de la especie, demuestra que el modelo teórico se ajustaba a la realidad”, señaló.
La recaptura fue posible por la cooperación entre pescadores recreativos y artesanales, quienes reportaron las marcas convencionales colocadas en Argentina. Estos datos aportan información clave sobre crecimiento, distribución y conservación de una especie considerada depredador tope del ecosistema marino.
Fuente y fotos: CONICET- CENPAT.




